martes, 28 de octubre de 2014

La Embocadura

La Embocadura.
El saxofón es un instrumento cuyo sonido debe ir construyéndose paulatinamente. Por ello es muy importante la práctica diaria del instrumento, no solo para ganar técnica, sino para trabajar lo que denominamos la embocadura.
La embocadura es la manera como colocamos la boca y los labios alrededor de la boquilla para emitir el sonido. De la embocadura depende la calidad (buena o mala) del sonido que emitimos, la afinación y la flexibilidad con que emitimos dicho sonido. Las primeras veces es frecuente que coloquemos los labios y boca en posición errónea, con lo cual nuestros primeros sonidos suelen ser de mala calidad y desafinados. Sin embargo esto no debe desmotivarnos, solo con la práctica y la constancia conseguiremos ir corrigiendo nuestra embocadura hasta producir un timbre más homogéneo. Aunque cada individuo tiene unas características distintas, para trabajar bien la embocadura, como norma general, deberemos:
- Colocar el labio inferior ligeramente encima de los dientes (como recubriéndolos) y descender el mentón.
- Apoyar la boquilla sobre el labio inferior dispuesto de la susodicha manera.
- Apoyar los dientes de la mandíbula superior sobre el bisel de la boquilla, a un centímetro aproximadamente del extremo (ello hará junto con la colocación de las manos, que el instrumento quede firme y no se mueva).
- Mantener los músculos de alrededor de la boca rodeando la boquilla, ligeramente tensos pero sin crispación, para que el aire no se escape por los lados.
Embocadura
Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de emitir nuestro sonido es la respiración diafragmática. El diafragma es un músculo en forma de cúpula que separa el tórax del abdomen. Al respirar por la boca, dicho músculo se hincha, y a medida que vamos expulsando el aire por la boca, éste es presionado por el diafragma (a modo de fuelle), que va deshinchándose progresivamente. Este tipo de respiración nos permite enviar el aire de forma controlada y regular y es básica para poder tocar el saxofón correctamente. Es importante reseñar que no debemos respirar después de cada sonido, sino una vez nos quedemos sin aire.
Diafragma
Finalmente, el último aspecto a tener en cuenta es la posición de la lengua. Ésta deberá estar totalmente libre de movimiento para que arqueándose ligeramente, pueda “golpear” la caña contra la boquilla, para obstruir el paso del aire cuando sea necesario. Cuando emitamos nuestros primeros sonidos es aconsejable que la lengua esté cerrando el paso del aire. De esta manera, inmediatamente la retiramos (como para pronunciar taaa), siendo el aire liberado y haciendo vibrar la caña. Cuando queramos bloquear la emisión de sonido volveremos a colocar la lengua en la posición inicial. Este procedimiento se denomina “atacar”una nota.
Cabe recordar que la posición del cuerpo es muy importante en todo este proceso. Debemos estar erguidos pero sin acumular tensión en los hombros (que dejaremos caer ligeramente). El peso del cuerpo debe estar bien repartido entre nuestras dos piernas. Solo así nos aseguraremos de emitir el sonido correctamente y sin tensión corporal.

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